las relaciones socioeconómicas

Hemos dicho antes que todo es cultura, por lo tanto, todo tiene que ver con todo: los recursos del territorio con la política, la política con lo económico, lo económico con lo social, lo social con las relaciones familiares, las relaciones con las creencias, y las creencias con los recursos, la política, lo económico y lo social. Se entrecruzan las necesidades y los valores, estableciendo una identidad individual para la convivencia en sociedad,  idealmente buscando generar las mejores condiciones para todos.

Desde la Revolución Industrial la esfera económica ha cobrado una gran importancia mundial. Somos lo que tenemos. (Incluso pareciera que tenemos que pagar por existir). Pero las comunidades primitivas nos recuerdan que esto no fue siempre así. Que lejos del capitalismo y de una cultura basada en la moneda, había un intercambio que establecía relaciones justas, tampoco quiere decir que era radicalmente distinta de la que tenemos hoy, pero sí menos fragmentada, una sociedad que no ignoraba la importancia de la contribución social, ya que esto estaba anclado al obtener prestigio dentro de la misma comunidad.

revindus.jpg
fuente

Antes la subsistencia estaba ligada a relaciones sociales que generaban importancia dentro de la misma sociedad. Si una familia sabía cuidar su ganado para después ofrecerlo como dote al momento del matrimonio de la hija, ella podía obtener un pretendiente que después trabajaría por toda la familia.

¿Qué pasa cuando los pobladores de una tribu cambian su rol social por un puesto cualquiera en la maquiladora que ha llegado a la zona con la promesa de una mejor calidad de vida? ¿Dónde queda el prestigio que antes les proporcionaba su oficio o su trabajo?

RevInd.jpg

La globalización también ha influido con la masificación de la clase trabajadora, quitando rasgos que definían a las personas. Esto sucede en varios niveles, no solo con los obreros, también los ejecutivos se han vuelto ‘hordas’ de ejecutivos, con: uniformes, comedores industriales, gafetes y checadores, números en serie equivalen a enunciar que el ser humano también es un producto. Un producto que genera pero que parece producto y no persona.

(Esto sucede con todo: escuelas, artistas, exposiciones, periódicos; hay una visible falta de identidad en todo, que además continúa acentuándose).

Dice Lienhardt en su capítulo de economía que “Hay también economías mucho más ricas de subsistencias en las cuales se produce un excedente considerable. Se les localiza donde hay cierto grado de avance en el campo tecnológico, combinado con favorables condiciones ambientales, algunos materiales exportables y un simple sistema de mercado que han permitido tal desarrollo”. (127)

Sin embargo siguen siendo economías que tratan de suplir las necesidades de su zona, por lo que no llegan a considerarse monetarias, pero son la base de economías más complejas.

aborígenes.jpg
fuente

Había sociedades que debido a su religión tenían deberes que cumplir con los más necesitados. Los musulmanes, por ejemplo, crearon el zakat, que era una especie de limosna legal. Con esto vemos que dentro de las obligaciones religiosas se tienen deberes económicos. (También se puede pensar en comunidades católicas-cristianas en Mexicali).

“Con el cambio de la economía de subsistencias a la economía monetaria por supuesto adquieren mayor importancia la capacidad adquisitiva individual y la capacidad de bastarse a sí mismo.” (131)

El potlatch, en las primeras tribus de la Columbia Británica con los indios de las costas, también nos arroja un ejemplo del valor social que se puede adquirir gracias a la contribución económica que se da. Los indios regalan placas de cobre, cobertores, ropas, aceite de pescado, hasta a veces quedarse con nada, con tal de obtener cierto prestigio ante los demás.

‘Nosotros danzaremos cuando nuestras leyes nos manden danzar, haremos fiestas cuando nuestros corazones deseen tener fiestas. Le preguntamos al hombre blanco, “¿Lo haces tú como el indio?” No, no se lo preguntamos. ¿Por qué entonces ustedes nos preguntan “¿Lo haces como lo hace el hombre blanco?” Es una ley estricta la que nos invita a danzar. Es una ley estricta la que nos hace distribuir nuestra propiedad entre nuestros amigos y vecinos. Es una buena ley. Que el hombre blanco observe sus leyes, y nosotros observaremos las nuestras. Y ahora si ustedes han venido a prohibirnos danzar, váyanse; si no, serán bien venidos.’ – Un jefe indio de la Columbia Británica (134)

bc.jpg
fuente

Lo anterior es para ejemplificar que ciertos rituales llegan a tomar una importancia más allá de la ‘mejora económica’ que pudiera darse en una comunidad. Las relaciones sociales pueden llegar a alterarse, destruyéndose ciertas clasificaciones, si no se mantiene esta costumbre, aunque parece una locura y puede verse como despilfarro.

Bien lo escribió un sociólogo estadounidense de apellido Veblen que decía que objetos prácticamente inútiles eran frecuentemente muestras del más alto valor y otorgaban prestigio a sus propietarios, mucho más que artículos utilitarios. Al final argumentó que el más alto prestigio es tener la riqueza para el ocio. (Pone también como ejemplo la idea de tener perro, viéndolo como un tipo de comodidad).

hombres-perros.jpg
fuente

Lienhardt asegura que:

“Objetos que no tiene valor utilitario son un símbolo —el símbolo mismo— de la riqueza, y el darlos o recibirlos tiene muchas consecuencias prácticas sociales.” (139)

“(…) no existe ‘economía’ en las sociedades primitivas, sino solamente instituciones socioeconómicas”. (142)

Con esto último busca aclarar que en este tipo de comunidades es imposible separar lo social de lo económico. Lo más importante son las relaciones que se establecen con el intercambio. Hay mayor noción de la dependencia entre trabajo, alimento, riqueza, placer y matrimonio.

Pero tampoco quiere decir que nuestras sociedades en donde existe una economía con valores monetarios, mercado, etc, están muy alejadas de éstas. Hay ciertos intercambios entre comunidades como las de los indios de la Columbia Británica que nos recuerdan al sentimiento de vergüenza cuando no se da un regalo en navidad, en una boda, o se involucra con lo esperado en un convenio social.

Y una vez más Lienhardt nos confirma que:

“Cuando las sociedades más simples penetran en el moderno mundo económico, sus propias formas de riqueza son devaluadas frecuentemente.” (149)

“Y entre los más notorios (y a veces penosos) efectos de este cambio, están los que sufren la vida doméstica y las instituciones centrales de cualquier sociedad: matrimonio y familia.”(150)

LIENHARDT, GODFREY (1966) ANTROPOLOGÍA SOCIAL. FONDO DE CULTURA ECONÓMICA. MÉXICO: 2004. PÁGS. 127-150
Anuncios

7 comentarios sobre “las relaciones socioeconómicas

  1. Me llamaron la atención algunas frases del texto como:
    “somos lo que tenemos” y ” un producto que genera pero que parece producto y no persona”
    pienso que en el mundo actual que vivimos con la economía, es como si fuéramos robots por las grandes empresas,y como es que en muchas culturas se esta perdiendo el sentido de trabajar en sus tierras, en sus ganados, sus artesanías, como en los pueblos indígenas que llega una gran industria y dejan a un lado las costumbres económicas que tenían y empiezan a trabajar para alguien mas, dejando a un lado sus oficios y trabajos que les proporcionaba su misma comunidad y cultura.

    Le gusta a 1 persona

    1. Así es María. Está separación o desvinculación con sentir el trabajo con nuestras manos, es lo que probablemente nos ha generado sensaciones de vacío, ansiedad, estrés o depresión, que tienen que ver con existir pero que pudieran acentuarse.

      Me gusta

  2. algo interesante que me encontré, una frase relacionado con este tema :

    COMO PUEDE UN SER HUMANO DISFRUTAR QUE UN RELOJ DE ALARMA LO DESPIERTE A LAS 5 DE LA MAÑANA, PARA BRINCAR DE LA CAMA, SENTARSE EN EL BAÑO, BAÑARSE Y VESTIRSE, MEDIO COMER, CEPILLARSE LOS DIENTES Y EL CABELLO ,
    Y ENCIMA LUCHAR CON EL TRAFICO Y LAS PERSONAS
    PARA LLEGAR A UN LUGAR EN DONDE USTED
    ESENCIALMENTE HACE MONTAÑAS DE DINERO PARA ALGUIEN MAS
    SOPORTAR ESTAR AHÍ POR NECESIDAD Y NO PORQUE REALMENTE LE GUSTE
    JORNADAS DE TRABAJO LARGAS DONDE NO RECIBE LO QUE MERECE
    Y ENCIMA SI LE PREGUNTAN
    DEBE DE ESTAR AGRADECIDO
    POR TENER LA OPORTUNIDAD DE HACER ESO?

    Le gusta a 1 persona

    1. Sin embargo, no necesariamente se trata de levantarnos contra el sistema de un día para otro. Sí reflexionar cómo sobrellevar esta presión, repensar las necesidades que nos hemos creado, estar abiertos al intercambio de ideas con los otros, para que juntos encontremos cómo aligerar nuestro camino.

      Me gusta

    1. Me dejaste pensando. Pudiéramos verlo así, pero también va un poquito más allá. Estamos en un momento de la historia en donde somos ‘consumidores rapaces’, pero no solo de productos, también de experiencias. El capitalismo comenzó el camino en donde le damos un valor a todo lo que ‘no tenemos’, y que podemos alcanzar más fácilmente integrándonos en una forma de producción acelerada. Antes solían ser bienes, productos, objetos; en esta lectura no lo menciono, pero hoy en día, sobre todo, buscamos experiencias.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s